Numero de visitas

Videos sobre el universo

Loading...

viernes, 6 de enero de 2012

Las matemáticas de los años bisiestos

La inclusión de los años bisiestos, uno de cada cuatro años, fue implantado por Dionisio 'El Pequeño', un monje de Turquía que aproximadamente en el  200 (d.C) halló la diferencia entre lo que contaba el calendario juliano y la realidad, y por el que si ese desajuste no se corregía, en el plazo de 500 a 600 años el solsticio de verano podría suceder en el solsticio de invierno y viceversa.


De este modo, cuando febrero tiene 29 días en vez de 28, viene a corregir el hecho de que cada año tiene 365 días y 6 horas, que no se contabilizan y que se suman cada cuatro años formando un nuevo día y, por ende, un año de 366 días.

Dionisio 'El pequeño' observó que para que todas las fechas coincidieran en el tiempo, era preciso que febrero tuviera un día más, para hacer realidad esas seis horas que no se cuentan el resto de los años.
Excepciones:
La regla para los años bisiestos según el calendario gregoriano es la siguiente:
Un año es bisiesto si es divisible entre 4, excepto el último de cada siglo (aquel divisible por 100), salvo que este último sea divisible también por 400.

Es decir los años que sean divisibles por 4 serán bisiestos; aunque no serán bisiestos si son divisibles entre 100 (como los años 1700,1800, 1900 y 2100) a no ser que sean divisibles por 400 (como los años 1600, 2000 ó 2400). En 400 años debe haber 97 años bisiestos, de esa manera el año del calendario gregoriano se mantiene muy parecido al año solar. Así el año gregoriano dura 365 días +1/4 -1/100 +1/400 = 365,2425 días (más que el año trópico, que dura 365,242198 días).
Como el error es de 0,0003 días por año, podría parecer que al cabo de tres mil años se habrá acumulado un día de error. Pero en realidad no sabemos exactamente cuándo llegará el error a un día. La cifra de 365,2422 días por año trópico no es del todo exacta, porque tanto la duración del año trópico, como la velocidad de rotación de la tierra, van cambiando con los siglos, y de una manera que no es completamente predecible.

No hay comentarios: